Jeremías Chichón era rechoncho, fortachón y de cabeza grande. Un día soleado salió a pasear y se encontró un pequeño sombrero. ¡Un sombrerito! Pero, tal vez, demasiado pequeño para su cabezón
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información